RESEÑAS DE LIJ

Alma y la isla (Mónica Rodríguez)

Queridos palabreros y palabreras:

Esta semana he tenido el placer de leer Alma y la isla, de Mónica Rodríguez, obra por la que la autora obtuvo en 2016 el Premio Anaya de literatura infantil y juvenil. Resultado de imagen de alma y la isla

Se trata de una novela centrada en la llegada en patera de una niña llamada Almaz a una isla española y en su rescate y acogida por parte de una familia de pescadores. Otto, el hijo menor de dicha familia, siente celos de la atención que despierta en los suyos la recién llegada, pero poco a poco va descubriendo detalles sobre el terrible pasado de la pequeña que ayudan a que la compasión vaya calando en su corazón.

Es una historia concisa, dividida en capítulos breves y bellísimamente ilustrada por Ester García, que nos hace partícipes de las penurias pasadas por los inmigrantes que llegan a nuestras tierras y que, al estar protagonizada por una niña, nos recuerda la vulnerabilidad de la infancia y la necesidad de proteger a los menores de la barbarie y de la maldad.

Además, el título Alma y la isla. nos remite a las palabras del poeta John Donne: No man is an island, ningún ser humano es una isla. Aunque la niña llegue a un lugar aislado, en él habita una red de personas que la rescata del mar y que gracias a ello le permite soñar con una vida mejor. 

¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? Podéis dejarme vuestra opinión en los comentarios. 🙂

 

 

Anuncios
RESEÑAS, RESEÑAS DE LIJ, VIDA CREATIVA

Caminar, saltar y volar

Palabreros y palabreras: 

Los vientos de esta semana de marzo me han traído un montón de palabras: algunas escondidas entre las páginas de un libro, otras escritas en un cuaderno, unas cuantas sonoras, muchas declamadas y otras habladas, improvisadas sobre la marcha. 

Con ellas no solo me he divertido, he jugado y me he sorprendido, sino que también he caminado, saltado y volado.

¿Me acompañáis en un recorrido retrospectivo?

 

21 frases, 194 481 cuentos

El sábado día 3 de marzo estuve en la librería bilbaina Sopa de Sapo, dirigida a niños y jóvenes, y me hice con ejemplar de Mi pequeña fábrica de cuentos, escrito por Bruno Gibert y editado por Thule.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Se trata de un librito formado por 21 frases recortadas de tal modo que sus palabras se pueden mezclar entre sí para dar lugar a nuevas frases sugerentes, rocambolescas y divertidas que, a su vez, pueden ser el origen de miles de historias. ¡194 481, para ser exactos!

Me pasé el día siguiente, que era domingo, investigando las múltiples posibilidades que ofrece esta fábrica de cuentos.

Además, tuve la suerte de que me atendiera la bloguera Patricia Millán, que me enseñó varios álbumes ilustrados preciosos y me descubrió el talento de Rocío Bonilla). 

Caminante, se hace camino al hablar

Desde que aprendí que poner un pie detrás de otro te lleva a algún lugar, siempre me ha gustado la idea de partir rumbo a la aventura en busca de un destino desconocido pero sorprendente. No tienen por qué ser grandes gestas: a veces son aventuras que tienen lugar en espacios cerrados, como cuando recorres las secciones de una librería y, de pronto, das con un libro que te enamora al instante.

Sin embargo, cuando hace un par de años di con el libro The Wander Society, de Keri Smith (en castellano, La Sociedad Errante) y con el creativo trabajo Manual profesional para exploradores, súper héroes y aventureros urbanos, de Nuria Pérez Paredes (no os perdáis su web Sparks & Rockets), descubrí el valor de andar sin meta alguna en mente, con total disposición a absorber cualquier estímulo que se presentara a mi paso.

Eso es, precisamente, lo que hizo el escritor y académico Antonio Muñoz Molina durante el proceso de creación de su nuevo libro, Un andar solitario entre la gente, a cuya presentación acudí el martes por la mañana.

Captura de pantalla 2018-03-11 19.52.03
Antonio Muñoz Molina firmándome un ejemplar de su libro (foto cortesía de Patricia Millán).

Siguiendo la estela andariega de autores como Edgar Allan Poe, James Joyce o Charles Baudelaire, Muñoz Molina caminó durante meses por Madrid, Nueva York, Lisboa, Londres y París y se impregnó de miles de imágenes, de incontables palabras que lo apelaban desde las pancartas publicitarias del metro y de todos sonidos que emitían las bocas de la gente con la que se cruzaba.

Después, vertió toda esta información sobre el papel a modo de collage y descubrió que todas las piezas recabadas, por muy inconexas que parecieran en un principio, armaban un rompecabezas que reflejaba con nitidez la sociedad del momento.

 

¿A dónde van las palabras?

El miércoles me relajé viendo este vídeo, en el que Lucrecia Pinto interpreta la hermosa canción ¿A dónde van? de Silvio Rodríguez mientras Darío Sztajnszrajber añade unos comentarios que encajan a la perfección con la música. Las imágenes pertenecen a la historia Paroles en l’air (Palabras en el aire), de Sylvain Vincendeau, y han sido animadas por Caloi.

El vídeo me recordó a la falta de pretensiones de los paseos del narrador de Un andar solitario entre la gente y al modo en que las palabras de los habitantes de la ciudad sobrevuelan el aire como avioncitos de papel, para después desaparecer quién sabe dónde. 

La voz de las mujeres

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, me sumé a la huelga feminista, salí a la calle y me uní a los millones de ciudadanos y ciudadanos que reclamaron la igualdad entre hombres y mujeres en Bilbao, en España y en el mundo entero.

Fueron muchas las pancartas moradas que, con palabras indignadas e ingeniosas a partes iguales, lamentaban el machismo latente en nuestra sociedad, aunque la palabra que más resonó en mi mente fue una: EMOCIÓN.

Esta entrada de Ana Ribera (Molinos) y este artículo de Elvira Lindo ilustran muy bien este sentimiento.

Palabras acróbatas

Ayer sábado acudí a una masterclass de improvisación teatral impartida por el actor Alfonso Medina, del grupo Impro y punto, y descubrí que una sola palabra, un solo gesto o un solo espacio pueden dar lugar a las historias más inesperadas. Me pareció una experiencia tan creativa que estoy deseando repetirla, ya sea como intérprete o como espectadora. Definitivamente, ¡tengo palabritis aguda! 🙂

Y esta ha sido mi semana palabrera. ¿De qué palabras, historias y libros os habéis empapado vosotros y vosotras?

MISCELÁNEA, RESEÑAS DE LIJ

Begiko: libros que entran por los ojos

Hola, ¡palabreros y palabreras!Begiko

El miércoles tuve la suerte de de ser invitada como bloguera a la comida-presentación de Begiko, el nuevo sello de la editorial Zubia-Santillana creado para fomentar la lectura en euskera.

Su catálogo, que se irá ampliando poco a poco, arranca con 37 obras en euskera dirigidas a niños y jóvenes y con una serie especial de lectura fácil

Dentro de dicha selección destacan traducciones de novelas de Roald Dahl o de Gianni Rodari, así como creaciones de autores vascos como Unai Elorriaga, Leire Bilbao, Jon Arretxe o Toti Martínez de Lezea.

Durante el acto de presentación, Joseba Santxo (director del sello editorial Begiko) destacó la calidad de las obras, de las traducciones, de las ilustraciones y de la propia edición, así como el deseo de estar en contacto continuo con los lectores e intermediarios literarios (familias, docentes, libreros, etc.) a través de las redes sociales con el fin de crear una comunidad lectora de todas las edades que disfrute leyendo en euskera por el placer de leer.

Y, para aquellos palabreros y palabreros que no sepáis euskera, tengo una buena noticia: Begiko cuenta con sellos homólogos en otras lenguas. Se trata de Loqueleo (castellano), Jollibre (catalán) y Oqueleo (gallego), que también disponen de catálogos excelentes. 

Algunos de los libros del catálogo de Begiko.
Algunos de los libros del catálogo de Begiko.

Desde “Palabritis Aguda” solo puedo desear a Begiko mucha suerte en esta nueva andadura, aunque creo que el mimo con el que han publicado su cuidada selección y su apuesta por la interacción con los lectores son garantía de éxito. Yo ya les tengo echado el ojo (nunca mejor dicho) a varios de los libros del catálogo. 😀 

También me gustaría darles las gracias por compartir esta nueva andadura con periodistas culturales y blogueros especializados en literatura. Mila esker bihotzez!