CREATIVIDAD, TALLER DE ESCRITURA

EJERCICIO DE ESCRITURA: UN BUEN FINAL

¡Hola, amante de las palabras!

Mi propuesta de escritura de hoy es justo la opuesta a la de la semana pasada. Si te propuse que generaras una escena a partir de un comienzo, hoy te animo a inventarte una escena que contenga uno de los siguientes finales:

  • …y el teléfono rojo volvió a sonar.
  • …vio que tras la ventana había gente.
  • …pero la hierba era azul.
  • …tal vez lo intentara otro día.
  • …se olvidaron de crecer.

¿Qué te parece? ¡Creo que pueden salir textos muy divertidos de aquí! Si quieres compartir el tuyo, puedes hacerlo a través del siguiente formulario:

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Ejercicio de escritura: Pócimas y elixires

¡Hola, amante de las palabras! 

Esta semana he releído parte de la saga de Harry Potter y ahora mismo ando sumergida en un hechizo de escobas que vuelan, chimeneas que te sirven para el teletransporte y pociones capaces de resucitar a los muertos.

Por eso, se me ha ocurrido que, a falta de varita, tal vez te apetezca usar tu imaginación para fabricar tu propio elixir. ¿Qué ingredientes usarás? ¿De qué color será? ¿Qué textura tendrá? ¿A qué olerá? ¿Qué le sucederá a quien la tome? 

A mí me encantaría tomar una pócima palabrera que me permitiera inventar un montón de historias capaces de escribirse a sí mismas. Tendría color de atardecer y olería a ideas en ebullición. 😀

Si te ha gustado la propuesta, puedes enviármela a través del siguiente formulario.

Dile alohomora a la puerta de tu fantasía, ¡y a escribir! 

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Tus textos en “Palabritis Aguda”

¡Hola, amante de las palabras! 

Espero que hayas pasado un feliz fin de semana carnavalero.

Por mi parte, estoy contenta de anunciarte que ya he creado la sección donde iré añadiendo los relatos y ejercicios que tú y otros usuarios mandéis en respuesta a las propuestas de escritura que publico en este blog. 

Si quieres echarle un vistazo, se encuentra en la mitad derecha del menú superior, a la izquierda de “Contacto” (también puedes emplear este enlace). Ya hay tres suculentos textos a tu disposición gracias a Lucía y a Pilar. 🙂

Te invito a leerlos, a comentarlos y a participar con tus escritos. Recuerda que los ejercicios de escritura que voy publicando no tienen fecha de caducidad, puedes hacer todos los que quieras y mandármelos en cualquier momento. 

¡Feliz lectura, y feliz palabreo!

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Taller de relato: Relojes

¡Hola, amante de las palabras!

Espero que tengas tiempo para la propuesta de hoy, ¡porque la cosa va de relojes! 😀

Aquí van cinco propuestas para que puedas armar tu relato con precisión relojera:

  1. Escribe un microcuento de un máximo de 50 palabras que empiece con la siguiente frase: “Se paró el reloj”. 
  2. Desarrolla un relato de un máximo de 728 palabras, protagonizado por un reloj que protesta por no disponer de suficiente tiempo.
  3. Redacta una historia en 24 frases, una sobre cada hora del día.
  4. Escribe un cuento de un máximo de 2000 palabras en el que aparezca una habitación llena de relojes que marcan distintas horas.
  5. Crea un relato de la extensión que quieras en el que tu protagonista sea un extraterrestre que vive en un planeta sin tiempo. ¿Cómo reacciona al llegar a la Tierra?

Si quieres, puedes mandarme tus creaciones (o compartir el enlace a las mismas) a través del siguiente formulario. Si me das tu consentimiento, las compartiré en el blog a través de una sección que crearé para tal fin. Por supuesto, también eres libre de usar la sección de comentarios de este artículo.

 

 

CONSEJOS DE ESCRITURA

Ejercicio de escritura: Tu fin de semana ideal

¡Hola, amante de las palabras! 😀

Hoy te traigo un nuevo ejercicio de escritura va a despertar tus cinco sentidos y que te va a hacer desear (más aún) que el fin de semana llegue cuanto antes. 

Mi propuesta es que pienses en qué forma tiene tu fin de semana ideal: ¿es redondo? ¿cuadrangular? ¿piramidal? ¿rocambolesco y helicoidal? 

¿Qué olores tiene? Tal vez tenga aroma de lavanda, o de papel de periódico y café recién salido de la cafetera. Quizá tenga un sabor frío, o una textura cálida y hogareña. Puede que sea reposado y abullonado, o quizá esté agitado y aproveche cada minuto. O puede que sea todo eso y más, que para eso es tu fin de semana ideal. ¡Tú decides! 😀 

Si quieres, puedes compartir tus hallazgos conmigo a través del siguiente formulario (todas las casillas son opcionales, excepto la correspondiente al nombre). Si me das tu consentimiento, iré publicándolos poco a poco en el blog a través de una página que crearé para dicho fin. 

¡Feliz palabreo!

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Taller de escritura: Al escondite inglés

¡Hola, amante de las palabras!

Hoy te propongo que juguemos al escondite a través de la escritura, ¿te animas? Aquí te ofrezco 7 posibilidades para que escojas entre ellas o escribas la que a ti te apetezca.

  1. Redacta un microrrelato de 140 caracteres que incluya la palabra “escondite”.
  2. Escribe un relato de entre 300 y 500 palabras en el que aparezca el escondite más peculiar que puedas inventar.
  3. Narra en un máximo de 1000 palabras la historia de un objeto que lleva mucho tiempo escondido a modo de monólogo interior.
  4. Escribe un cuento (de la extensión que tú quieras) en el que tu protagonista deba esconder sus pensamientos.
  5. Desarrolla una historia en la que aparezca el juego del escondite pero con las reglas cambiadas.
  6. Imagina que tu personaje principal logra acceder a su subconsciente. ¿Qué es lo que encuentra ahí escondido? ¿De qué forma están representados los pensamientos y las emociones? Construye una narración con lo que se te haya ocurrido.
  7. Crea un relato que tenga lugar en un país oculto a los mapas.

¿Qué te parecen? ¿Te están entrando ganas de alborotar con tus ideas?

Si es así, arrebújate en tu sillón o sofá favorito, ¡y a darle vueltas a tu historia cual lavadora en pleno centrifugado! 🙂

¡Feliz palabreo!

CONSEJOS DE ESCRITURA

10 formas de llenar tu cuaderno de escritor

Me encantan los cuadernos. Es un vicio al que no me resisto, y a menudo les invento usos rocambolescos con tal de comprármelos, aunque luego, llevada por el caos y la entropía, los utilice cada día para algo distinto.

Por eso, cuando descubrí A Writer’s Notebook, de Ralph Fletcher, sentí una inmediata corriente de simpatía hacia el autor. Alguien que ama escribir a mano tiene muchas papeletas para ser una persona de bien. 😛

En su libro explica cómo los escritores, además de vivir la realidad, reaccionan ante ella, la conciben como una fuente de inspiración, y no se resisten a plasmar sus observaciones en el papel. Estas pueden ser de muchos tipos, pero a continuación te traigo las 10 categorías que él enumera:

Hechos o historias que te emocionan, sorprenden o afectan de algún modo

Hay personas que se sienten eufóricas en mitad de un festival de rock o que contemplan un cuadro en actitud compungida pero puede que a ti ambas situaciones te dejen indiferente. Cada persona es un mundo y precisamente por eso es bueno que prestes atención a aquellos temas que te remueven por dentro y a la razón particular por la que lo hacen.

Preguntas que despiertan tu curiosidad

¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Cuánto tiempo tiene que estar cociéndose un huevo en el cazo? ¿Qué pasaría si el cielo fuese verde y la hierba azul? ¿Cuántas hormigas hay trabajando a la vez en un hormiguero? Las preguntas nos activan, nos convierten en exploradores de una vida llena de interrogantes grandes y pequeños. ¿Qué te preguntas tú?

Detalles, detalles everywhere

 ¡Ay, los detalles! Prestarles atención es como ver la vida en alta definición, y te permite darte cuenta de que hay tanto entretenimiento en una tarde en la playa como en las filigranas de una taza de café. Todo depende del observador, como diría Heisenberg con su principio de incertidumbre. Además, los detalles son evocadores: ese abrigo al rojo al que le faltaba un botón, esa estantería que parecía verde cuando le daba el sol… Ser preciso te permite imaginar con mayor nitidez. 

Semillas de ideas

En un cuaderno también se pueden guardar ideas para historias, o elementos aleatorios que pudieran dar lugar a las mismas. Por ejemplo, imagínate que ves una nube con forma de llave. Es una imagen al azar, pero puede dar lugar a un cuento sobre un grupo de nubes que adoptan formas distintas para transmitirle un mensaje en clave al protagonista, o sobre una nube que sin querer resuelve un misterio. ¡Tú guarda la idea y tu creatividad pondrá el resto cuando toque!

Fotografías mentales

 Es un poco lo mismo que prestar atención al detalle, pero más sensorial si cabe. A veces hay escenas que te gustaría grabar con los cinco sentidos. Por eso está bien poder apuntar unas pocas palabras clave que luego te permitan desarrollar lo experimentado con más lujo de detalles. Si las quieres enriquecer más todavía, puedes recurrir a los símiles: “eso suena como…”, “eso se parece a…”. Por ejemplo, podrías escribir que “sus dedos de los pies parecían un grupo de percebes indefensos” o que “ su voz sonaba como un Pikachu al que le hubieran pisado la cola”.

Conversaciones

Si te va el cotilleo (y si no también) una gran idea es pescar fragmentos de diálogo en supermercados, cafeterías, cines, el autobús… A veces la gente te sorprende con comentarios de lo más inverosímiles (mientras no te sorprensa espiando…). Esto viene de perlas para la caracterización de personajes.

Listas

Sé que hay gente que es muy fan de esta modalidad, y no solo los creadores de catálogos. Los hay que enumeran sus lecturas y películas favoritas, lo que tienen que comprar en el súper… Lo bueno de las listas es que gracias a ellas puedes acceder a lugares olvidados de tu memoria. Por ejemplo, si te pido que recuerdes 25 juguetes que te entretenían en la infancia es probable que te venga a la mente alguno del que no te acordabas desde hace años. Al final, las listas encarrilan las ideas, las obligan a concentrarse en cierto punto como si fueran moléculas de aire comprimidas por una jeringuilla.

Recuerdos

 La memoria guarda cajas y cajas en su trastero, y no viene mal abrirlas de vez en cuando para ver lo que esconden, ni es mala idea escribir sobre ello después

Diario personal o cartas

 Tus pensamientos también pueden ir en este cuaderno, si te apetece. ¿Y quién dijo que todas las cartas han de ser mandadas, o que hay que escribir a destinatarios reales? Sea como desahogo o como forma de escarbar en tu mollera en busca de ideas inspiradoras, te recomiendo darle una oportunidad a este apartado. 🙂 ¡Nunca se sabe cuándo se habrá de convertir en material literario!

Palabras escritas por otros

Frases de grandes pensadores, fragmentos de novelas, de cuentos, de poemas, de canciones, de películas… Todo eso puede ir incorporado a tu cuaderno y enriquecerlo. Será un buen contrapunto de tus propias anotaciones, como si distintas voces estuvieran hablando sobre el papel.

¿Qué te han parecido estas 10 maneras de llenar un cuaderno de escritor o escritora? En el artículo del próximo domingo te contaré qué hacer con ellas una vez están escritas.

¡Feliz palabreo!

CONSEJOS DE ESCRITURA

3 lecciones clave de 2015

¡Hola, amante de las palabras!

Antes que nada, ¡feliz 2016! Espero que hayas tenido una magnífica entrada de año.

Por mi parte, estoy encantada de poder continuar palabreando junto a ti, y, para celebrarlo, quiero compartir contigo 3 lecciones que he aprendido a lo largo de 2015 y que pienso aplicar durante estos próximos doce meses.

El poder de la observación: Me encanta mirar a mi alrededor y darme cuenta de detalles cotidianos que podrían constituir el germen de un artículo, de un poema o de un relato.

Ha habido rachas en las que los he apuntado en un cuaderno, práctica que quiero afianzar porque me agrada mucho. A Writer’s Notebook, de Ralph Fletcher, fue el libro que me inspiró a llevarla a cabo. Hablaré de él con más profundidad en otro artículo.

La magia de crear una historia al día: Story A Day fue un reto divertido que me ayudó a generar y elaborar ideas a gran velocidad. Tener que escribir todos los días del mes de mayo el borrador de un cuento rebajó mi nivel de exigencia e hizo que acabara lo que había empezado y que las ocurrencias surgieran con más fluidez.

No todo lo que produje durante aquellos 31 días me gustó, pero hubo relatos con los que quedé muy contenta, y el hecho de que las consignas fueran muy variadas me ayudó a salir de mi zona de confort, por muy manida que suene esta expresión.

La necesidad de tener ideas en abundancia: Si me dices que escriba un relato sobre una casa, en seguida se me ocurrirán 100 maneras de abordarlo, pero de las 100 solo me convencerán 30 y como mucho 10 serán susceptibles de convertirse en una narración.

Con ello quiero decir que para crear textos originales es bueno ser exhaustivo en la búsqueda (con un límite, claro está, que si no nunca la daríamos por concluida), explorar un tema desde distintos puntos de vista y saber elegir aquellas ideas que sean jugosas y que den juego. 

Escribiré más a este respecto, pero de momento te aconsejo que leas este artículo sobre la importancia de tu brújula interior. Ella te indicará el camino a seguir.

¡Que 2016 nos salga tan palabrero como el año que le precede!

CONSEJOS DE ESCRITURA

6 tareas para ser una máquina de fabricar ideas

Uno de los regalos más bonitos que podemos hacernos es dejar libres a nuestras ideas: permitir que dialoguen entre sí, que se enreden y den lugar a asociaciones nuevas sin controlar demasiado el hilo de nuestros pensamientos.

Esto es de gran utilidad para los escritores, que además de incubar en nuestra mollera las tareas pendientes, las preocupaciones existenciales o los eventos de la jornada, también guardamos como oro en paño el argumento de una historia, el chiste que abrirá un monólogo, los rasgos de un personaje o la estructura de un poema.

La inspiración debe pillarte trabajando, sí, pero trabajar no solo consiste en enlazar palabras sobre el papel. También se extiende a otras actividades que, aunque sean pasivas en apariencia, gozan de un gran potencial creativo. He aquí una lista de las mismas (¡sírvete de ellas en la cantidad que a ti te apetezca!):

1. Pasear: Si optas por los paseos en soledad, te unes a las filas de muchos escritores y artistas que abogaban por el rítmico andar o por el vagar sin rumbo mientras a su paso absorbían impresiones visuales y acústicas.

La verdad es que las caminatas son un recurso fantástico que, además, puede tener lugar en entornos preciosos: parques, avenidas iluminadas por las luces de Navidad, playas, pueblos pintorescos… Tú decides el “cómo” y el “dónde”.

2. Sentarse en un banco: En ocasiones, esta acción suele ser un premio después de haber caminado mucho, ¡y bienvenida sea, sobre todo si va acompañada de un paquete de pipas!

Los bancos públicos, además de proporcionar descanso, nos convierten en espectadores cotillas del teatro cotidiano. Observamos al perrillo que corre alrededor de su dueño, a la chica que pasa a toda velocidad en bici, al niño que se cuelga de la mano de sus padres, a la cuadrilla de amigos que van soltando carcajadas… Además, nos permiten reflexionar de forma relajada mientras, a nuestro alrededor, el mundo se mueve.

Te recomiendo, por cierto, tener un cuaderno a mano por si descubres elementos (una frase, un sonido, una impresión visual) que puedan nutrir tus historias.

3. Ducharse: Los científicos deberían hacer un estudio sobre el poder de las duchas para abducir a quien entra en ellas. Por mucho que tengas la idea de que en diez minutos vas a estar fuera, una vez a remojo pierdes la noción del espacio y del tiempo. Eso les viene muy bien a las ideas que tenías enmarañadas en tus redes neuronales. Bajo el efecto del agua, se desinhiben y ves todo mucho más claro.

4. Fregar los platos: Cualquier tarea repetitiva ayuda a que la mente viaje lejos mientras las manos hacen su trabajo, así que, si te toca fregar, piensa que es por el bien de tu imaginación, que va a poder vagar a sus anchas (si tienes lavavajillas, opta por otra actividad que te guste más: ¿qué tal el punto, o los puzles?).

5. Mirar por la ventana (y si es con un buen café o té en la mano, mejor): La ventana es un palco desde el que asomarnos al mundo. A mí me gusta mucho hacerlo, ya sea para tomar el aire o para contemplar el trasiego de la calle, sobre todo cuando es de noche y casi todas las luces del vecindario están apagadas. Suele ayudarme a quedarme absorta en mis pensamientos. J

6. Tumbarse en la cama: Los momentos previos y posteriores al sueño son geniales para hacerte preguntas sobre tus proyectos artísticos y dejar que tus ideas vayan y vengan en un estado de duermevela. Además, soñar despierto mantiene a raya las preocupaciones “quitasueños”.

También está muy bien tumbarse en la cama o en el sofá a cualquier hora del día, y dedicar un rato a la vida contemplativa (es decir, a no hacer nada). En una sociedad tan obsesionada con la productividad nos hemos olvidado de las pausas nos ayudan a reflexionar, a darnos cuenta de que el mundo no se acaba si posponemos un poco nuestras obligaciones.

En resumen, cuando permites que tu cerebro deje de estar reconcentrado en la búsqueda obsesiva de soluciones, las ideas se acercarán a ti como polillas atraídas por la luz y querrán jugar unas con otras, plantear hipótesis imposibles y ayudarte a mirar el mundo con ojos renovados.

Por cierto, ¡aprovecho este artículo para desearte una muy feliz Nochebuena y una hermosa Navidad! 😀

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Mi proceso de escritura: la premisa

En esta segunda entrega del podcast sobre el proceso de escritura que he seguido para desarrollar mi novela infantil, te hablo de mi primer paso, que consistió en la elaboración de la premisa.

Para ello, tuve que dar respuesta a estas 5 preguntas:

  • ¿Quién es mi protagonista?
  • ¿Dónde y cuándo se desarrolla la historia?
  • ¿Cuál es el objetivo de mi personaje principal?
  • ¿Quién o qué se opone a mi protagonista?
  • ¿Qué problemas encontrará mi personaje por el camino?

Si quieres conocer más detalles, no tienes más que darle al play. ¡Feliz escucha!

http://www.ivoox.com/mi-proceso-escritura-la-premisa_md_7743106_wp_1.mp3″ Ir a descargar