TALLER DE ESCRITURA

Taller de relato: Relojes

¡Hola, amante de las palabras!

Espero que tengas tiempo para la propuesta de hoy, ¡porque la cosa va de relojes! 😀

Aquí van cinco propuestas para que puedas armar tu relato con precisión relojera:

  1. Escribe un microcuento de un máximo de 50 palabras que empiece con la siguiente frase: “Se paró el reloj”. 
  2. Desarrolla un relato de un máximo de 728 palabras, protagonizado por un reloj que protesta por no disponer de suficiente tiempo.
  3. Redacta una historia en 24 frases, una sobre cada hora del día.
  4. Escribe un cuento de un máximo de 2000 palabras en el que aparezca una habitación llena de relojes que marcan distintas horas.
  5. Crea un relato de la extensión que quieras en el que tu protagonista sea un extraterrestre que vive en un planeta sin tiempo. ¿Cómo reacciona al llegar a la Tierra?

Si quieres, puedes mandarme tus creaciones (o compartir el enlace a las mismas) a través del siguiente formulario. Si me das tu consentimiento, las compartiré en el blog a través de una sección que crearé para tal fin. Por supuesto, también eres libre de usar la sección de comentarios de este artículo.

 

 

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TALLER DE ESCRITURA

140 caracteres, una historia

Hoy te traigo una propuesta creativa tomada del reto Story A Day que pondrá a prueba tu capacidad de síntesis.

Dicen que, a buen entendedor, pocas palabras bastan, y desde la aparición de Twitter en nuestras vidas hemos tenido que estrujarnos la mollera para demostrar la verdad del dicho. 

Mucha gente usa esta conocida aplicación para compartir noticias e impresiones, para denunciar injusticias o para crear ingeniosos chistes que a menudo se vuelven virales, pero un tweet también sirve para adentrarnos en el terreno de la ficción y dar a luz historias que, a pesar de su microscópico tamaño, sean capaces de evocar situaciones y provocar emociones.

Twitter jarras

Así pues, hoy te invito a elaborar un relato de no más de 140 caracteres (espacios incluidos). ¿Te atreves a intentarlo? Si tu respuesta es “sí”, estos consejos te ayudarán:

  •  Emplea el mínimo número de palabras posible. Poda tu historia hasta que ya no puedas quitar ningún elemento sin que el mensaje pierda sentido.
  • Evita entretenerte en descripciones superfluas. ¡En un espacio verbal tan pequeño no te va a quedar otro remedio!
  • Escarba en tus recuerdos, en vivencias cotidianas… Los hechos aparentemente insignificantes pueden estar cargados de resonancias.
  • Juega con los recursos estilísticos: sonoridad, preguntas retóricas, diálogos… Gracias a la función poética, tu relato puede adquirir una dimensión más profunda. Los haikus son un buen ejemplo de ello.
  • Trata de que tu relato deje huella en tus lectores. Su lectura puede ser rápida, pero su impronta puede tardar en desvanecerse.
  • Prueba con nuevas perspectivas, con ángulos inexplorados. ¿Qué pasaría si tu protagonista fuese un objeto inanimado, una sensación física, una letra, un número o un sonido? ¿O si tu historia tuviera lugar en un planeta lejano, o en tu hemisferio derecho, o en el corazón de una manzana?

Es probable que tu pequeña gran obra necesite sucesivas revisiones hasta que le des el visto bueno. Que su extensión sea limitada no significa que lleve poco tiempo, ya que en este caso cada palabra, cada coma y cada punto han sido elegidos a conciencia. Sin embargo, te digo por experiencia que esta práctica te va a enganchar y te va a reportar mucha satisfacción.

Si te apetece, puedes publicar tus microcuentos de 140 caracteres o menos en la sección de comentarios de este artículo, o en Twitter con la etiqueta #palabritis (aunque eso te roba 10 caracteres ;-)).

En caso de que estés buscando un reto aún mayor, ¡no te preocupes! Podemos apretarnos más el cinturón palabrero: ¿que te parecería escribir una historia de menos de 100 caracteres? ¿Y de menos de 70? ¿Y de menos de 50?  Los siguientes ejemplos dan fe de que es posible:

Él no era de los que extrañaban. Y supongo que tenía suerte. Ella tampoco era de las que volvían (Daniela Vielman)

Gacela pensó que Tigre era hermoso, un segundo antes (Gonzalo Moure)

Fue desamor a primera vista (José Luis Zárate)

Por último, aquí va mi aportación:

El calendario dice lunes, y mi corazón lo niega.

¡Que disfrutes de esta propuesta!